Sobre el posible acuerdo de la universidad con la administración Trump en relación con sus políticas de admisión, la presidenta de Yale, Maurie McInnis, envió el lunes por la mañana a los miembros de la comunidad de Yale, el siguiente correo electrónico. Se recuerda que, a lo largo de la semana pasada, estudiantes, profesores, exalumnos y funcionarios electos se movilizaron para oponerse a dicho acuerdo.
Estimados miembros de la comunidad de Yale:
Muchos de ustedes me han solicitado información durante la última semana con respecto a las investigaciones del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) sobre los procesos de admisión de la Escuela de Medicina de Yale, Yale College y la Facultad de Derecho de Yale.
En Yale, nuestra práctica habitual es abstenernos de hacer comentarios sobre asuntos legales pendientes, para proteger la integridad del proceso. En esta ocasión, hago una excepción porque estoy observando que están circulando especulaciones e informaciones erróneas, creando un ambiente de preocupación en nuestra comunidad. Reconozco que esto puede ocurrir cuando falta información, de ahí mi interés en que se conozcan los hechos directamente de mí.
El pasado 14 de mayo, el Departamento de Justicia (DOJ) emitió sus conclusiones basadas en la investigación sobre las políticas y prácticas de admisión de la Escuela de Medicina de Yale. El DOJ también mantiene investigaciones abiertas sobre los procesos de admisión de Yale College y la Facultad de Derecho de Yale.
Estas investigaciones se refieren al cumplimiento por parte de la universidad de la legislación federal; específicamente, del Título VI de la Ley de Derechos Civiles (Civil Rights Act). En su decisión de 2023 en el caso Students for Fair Admissions v. Harvard, la Corte Suprema de los Estados Unidos, exigió que las instituciones universitarias de todo el país, incluido Yale, se ajustaran a nuevos estándares legales en materia de admisiones. Como institución universitaria comprometida con el estado de derecho, asumimos esa obligación con la mayor seriedad.
Cuando el Departamento de Justicia (DOJ) emite las conclusiones de una investigación, la legislación federal prevé un mecanismo para que las partes intenten llegar a un acuerdo voluntario. Es una práctica habitual e importante que los abogados de las partes involucradas y del gobierno sostengan conversaciones e intercambien información, para determinar si pueden resolver el asunto sin necesidad de iniciar acciones legales adicionales.
Actualmente, Yale está participando en este proceso de dialogar y escuchar. Se trata de un paso obligatorio y razonable y, en el mismo, estamos participando de buena fe.
Nos abocamos a enfocar estos asuntos sobre la base de cinco principios fundamentales.
En primer lugar, estamos plenamente comprometidos con la protección de la libertad académica. Nuestros estudiantes y profesores gozan de la libertad intelectual para estudiar, enseñar y publicar de acuerdo con sus intereses académicos y de acuerdo con los estándares de sus respectivas disciplinas.
En segundo lugar, Yale debe mantener el derecho de decidir a quién admite y a quién contrata, de conformidad con la ley.
En tercer lugar, valoramos profundamente la tradición de nuestra universidad de proteger la libertad de expresión en nuestro campus.
En cuarto lugar, estamos decididos a seguir promoviendo la misión de Yale en materia de educación, investigación y desarrollo del conocimiento.
Y, en quinto lugar, tomamos todas nuestras decisiones dando prioridad a nuestras responsabilidades hacia nuestros estudiantes, profesores, personal, pacientes y hacia la universidad en su conjunto.
Estos son los principios que guían nuestra manera de abordar cualquier investigación legal, pero no representan todo lo que nos exigimos como institución.
También nos guían los esfuerzos de larga trayectoria de nuestros profesores, estudiantes, personal y exalumnos, quienes nos ayudan a participar en un continuo proceso de autoevaluación.
Los ejemplos más recientes de esta reflexión institucional en materia de admisiones culminaron la pasada primavera con el Consejo Presidencial sobre Admisiones de Yale College (Presidential Council on Yale College Admissions) y el Comité sobre la Confianza en la Educación Superior (Committee on Trust in Higher Education).
Guiados por sus recomendaciones, comenzamos a perfeccionar nuestros procesos de admisión sobre la base de un alto estándar de transparencia y de un hecho indiscutible: estamos orgullosos de nuestros estudiantes, quienes provienen de todo el país y de todo el mundo, y aportan una gran diversidad de talentos, experiencias e ideas.
Por ejemplo, hemos aclarado aún más en el sitio web de admisiones de Yale College el nivel de logro académico de nuestros estudiantes actuales, para que los solicitantes sepan con claridad qué necesitan alcanzar. Ahora afirmamos explícitamente que la excelencia académica ha sido desde hace mucho tiempo el criterio predominante en nuestra evaluación integral de los candidatos, y que la inmensa mayoría de los estudiantes admitidos obtienen puntuaciones en el percentil 95 o superior en el SAT o el ACT.
En toda la universidad, hemos reforzado nuestra capacitación para que quienes revisan las solicitudes y toman decisiones comprendan plenamente la legislación y las directrices federales relativas a las admisiones. Asimismo, nuestro profesorado y el personal de admisiones seguirán estudiando cómo mejorar continuamente el proceso de admisión, basándose tanto en nuestros propios altos estándares como en las exigencias de la ley.
Sé que existen opiniones divergentes sobre la política de admisiones en general y sobre estas investigaciones en particular. Deseo sinceramente conocer esas opiniones y agradezco que respondan a este mensaje para compartirlas conmigo. Asimismo, estoy profundamente agradecida con todas las personas que ya me han enviado sus reflexivas preguntas y valiosos consejos.
Les mantendré informados cuando tenga más noticias que ofrecer. Mientras tanto, seguiré apoyándome en mi experiencia como estudiante, profesora y líder universitaria para enfrentar la presente situación. En medio de esta incertidumbre, pueden tener la certeza de la promesa que hago a toda la comunidad de Yale: mis decisiones estarán guiadas por lo que considero que es lo mejor para nuestra universidad.
Atentamente,
Maurie McInnis
Presidente
Profesora de Historia del Arte