DANBURY.- La comunidad inmigrante vivió dos jornadas de terror y gran tensión el lunes 24 y martes 25 de agosto, luego de una intensa presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en distintos puntos de la ciudad.
De acuerdo con Rober Alvis, alcalde de Danbury, al menos 50 personas fueron detenidas durante los operativos que ocurrieron en momentos particularmente sensibles para la comunidad, ya que el martes coincidió con el primer día de clases en el distrito escolar de Danbury.
Uno de los principales puntos de los operativos fue Kennedy Park, donde habitualmente se reúnen trabajadores que buscan empleo durante el día. Según Danbury Unites for Immigrants, agentes de ICE realizaron varias intervenciones en el parque y al menos nueve trabajadores fueron detenidos durante los dos días.
Videos difundidos en redes sociales y atribuidos a HatCity Blog y a vecinos de la localidad, muestran a agentes interviniendo a varios hombres y, posteriormente, a trabajadores colocados junto a una cerca mientras eran detenidos.
La organización comunitaria también cuestionó el uso de agentes con el rostro cubierto y denunció lo que considera un incremento de tácticas agresivas durante los operativos.
Los reportes comunitarios describen situaciones ocurridas en diferentes sectores de Danbury. Entre las personas detenidas habría padres con hijos ciudadanos estadounidenses, trabajadores que se encontraban buscando empleo, personas detenidas mientras caminaban por sus vecindarios y residentes que, según los activistas, necesitaban acceso a medicamentos.
También se reportaron detenciones cerca de establecimientos comerciales y una intervención en las inmediaciones de una guardería, donde, según los testimonios difundidos por la organización, se produjo una escena de tensión entre agentes, miembros de la comunidad y trabajadores del establecimiento.
Ante la presencia de agentes federales, voluntarios de Danbury Unites for Immigrants, un colectivo integrado por líderes comunitarios, organizaciones dirigidas por inmigrantes y aliados, comenzaron a movilizarse desde las primeras horas de la mañana.
Contribucion Facebook
Los voluntarios distribuyeron información sobre los derechos de los inmigrantes y comenzaron a ayudar a las familias a localizar a sus seres queridos, establecer contacto con abogados y obtener recursos de emergencia.
Juliana Soares, voluntaria de Danbury Unites for Immigrants, calificó los operativos como uno de los episodios de mayor actividad de ICE registrados en Danbury durante el verano.
“Al menos 25 de nuestros vecinos fueron detenidos. Son 25 padres, hijos, hermanos, madres, hijas y hermanas que no regresaron a sus hogares”, afirmó Soares. La activista señaló además que entre los afectados se encuentran personas que llevan décadas viviendo en Estados Unidos y familias con hijos ciudadanos estadounidenses.
Carolina Bortolleto, también voluntaria de la organización, expresó especial preocupación por el impacto que los operativos tuvieron sobre los niños y las familias durante el regreso a clases. “El martes fue el primer día de escuela para nuestros niños en Danbury y ICE estaba en nuestras calles desde las 6 de la mañana”, manifestó.
Bortolleto sostuvo que la presencia de vehículos de ICE y las detenciones generaron temor entre familias que se dirigían a las paradas de autobús y escuelas. “Danbury es y seguirá siendo una comunidad donde todos son bienvenidos”, afirmó.
Seth Garben, voluntario de Danbury Unites for Immigrants, relató que recibió los primeros reportes sobre la presencia de agentes en Kennedy Park alrededor de las 6 o 7 de la mañana del lunes. Según Garben, posteriormente regresó al parque y encontró varios vehículos y agentes, algunos de ellos con el rostro cubierto.
El voluntario también afirmó haber observado a agentes detener a varios hombres y señaló que, en uno de los casos, un agente habría utilizado un teléfono celular frente al rostro de una persona antes de su detención. Garben especuló que esto podría estar relacionado con sistemas de reconocimiento facial, aunque esa interpretación no ha sido confirmada oficialmente.
Mientras continúan las detenciones y las familias intentan obtener información sobre sus seres queridos, las organizaciones comunitarias han intensificado la distribución de materiales sobre derechos legales y la conexión de las personas afectadas con asistencia jurídica.
Los líderes de Danbury Unites for Immigrants aseguran que su objetivo inmediato es acompañar a las familias, ayudar a localizar a las personas detenidas y evitar que quienes permanecen en la comunidad enfrenten solos las consecuencias de los operativos.
El episodio vuelve a colocar a Danbury en el centro del debate sobre las operaciones migratorias federales en Connecticut y sobre el impacto que estas tienen en familias, trabajadores y comunidades inmigrantes.