Por FERNANDO CERDEÑA
Columnista de La Voz Hispana CT.
Hace 6 años mi hijo y su esposa nos llamaron para darnos la noticia que ella estaba embarazada y nos invitaban a mudarnos a Connecticut ya que vivíamos en Carolina del Norte.
Ellos son jóvenes estaban en pleno proceso de hacer sus especializaciones en medicina y realmente necesitaban ayuda.
Con la emoción de tener nuestro primer nieto llegamos a este estado justo unos días antes de la pandemia.
Nació nuestro primer nieto y eso fue una emoción indescriptible, soy abuelo, que alegría, vi cómo se desarrollaba día a día, su primera comida, su primer paso, su primera palabra, su primer baile, cuando dijo “Tata”, hasta lloré de emoción.
Ahora tengo cinco nietos 4 príncipes y una reina.
El sábado pasado nuestro primer nieto fue uno de los 750 niños del estado, de todos los grados (K-12) que recibieron reconocimientos de la Russian School of Mathematics, escuela especializada en Matemáticas, tiene 3 locales en CT: Rocky Hill, Avon, y Stamford.
Éramos una de las 3 familias hispanas que había en esta celebración, mi nieto tiene clases en Rocky Hill, los domingos en la tarde por 2 horas.
• Medalla de plata en el concurso internacional de matemáticas (https://contest.rsmfoundation.org/oly/registration)
• 4.º lugar en el estado en la competición internacional de Math Kangaroo (https://mathkangaroo.org/mks/)
• Certificado de premio de principal por sacar una nota perfecta en el examen de la principal del colegio.
Fueron los reconocimientos que logro mi nieto, tengo que darle el crédito a mi esposa que se dedico a tiempo completo a enseñarle a sumar, restar y reconocer los números a los 4 años, también a los padres que hacen todo lo posible para darles la mejor educación que puedan
Recordé que hace 6 años, ver ese cuerpecito, cuando lo cargue por primera vez, sentí una de las emociones mas grandes de mi vida y ahora después de escuchar los logros de mi nieto, hinche el pecho, los ojos se me aguaron y yo mismo me dije: Tata, valió la pena, tener hijos y que los hijos de tus hijos te generan esas emociones, gracias, señor por permitirme, vivir para contar esta historia.