Por Hernando Diosa
Los principios de año siempre han marcado la época del apareamiento de los coyotes en Connecticut, en donde estos formidables depredadores se vuelven más audaces y territoriales, de acuerdo con los funcionarios del Departamento de Protección Ambiental.
Eso es lo que se ha estado observando últimamente en algunas regiones del estado, en donde se ha podido apreciar la presencia de estos mamíferos, que además de ser una amenaza para perros pequeños, gatos y otros animales de menor envergadura, también suelen atacar a los humanos sin mediar aviso.
Es fue lo que ocurrió la semana pasada en el pueblo de Ridgefield, en donde las autoridades tuvieron que perseguir y matar a un agresivo coyote, luego de que mordiera a un residente de esta localidad.
También, a finales de diciembre pasado y principios de este mes, se presentaron varios reportes de la presencia de varios de estos animales salvajes por algunos vecindarios de New Haven, Hamden, y de East Haven, que no dejan de causar preocupación.
EN WEST HAVEN TAMBIEN SE VEN
Hay que tener en cuenta que, en octubre del año pasado, el Departamento de Policía de West Haven fue notificado de la presencia de un coyote, luego de que el animal persiguiera a varias personas en los alrededores de la escuela superior de esa ciudad.
Luego de su captura, los uniformados fueron asistidos por oficiales del Departamento de Energía y Protección Ambiental, para relocalizar al animal y ponerlo en un lugar seguro, alejado del bullicio de la ciudad.
En esa oportunidad, los oficiales también recibieron múltiples reportes de avistamiento de coyotes en otras áreas de la localidad, aunque no hubieron afectados ni se lograron capturas.
Las autoridades dicen que los coyotes son una especie común en Connecticut, y que generalmente no son una amenaza para la población; sin embargo, hay que tener en cuenta que son animales salvajes y pueden volverse agresivos.
QUE PRECAUCIONES SE DEBEN TOMAR:
Hay varias, entre las cuales es muy importante tener en cuenta que a las mascotas no hay que dejarlas solas o desatendidas en ningún lugar, ya sea en la noche o en plena luz del día. También se aconseja llevarlas sujetas de la mano, cuando se camina con las mismas.
Y otro consejo: sus propietarios deberían inspeccionar el entorno hogareño del lugar donde residen, para constatar que no existe peligro alguno para sus caninos cuando estos salen libremente a realizar sus necesidades respectivas. Una buena iluminación en los alrededores es factor clave para la seguridad de cualquier animal doméstico, porque ellos no tienen como protegerse o como enfrentar a un depredador de 40 libras o más.
Los departamentos de policía de estos contornos aconsejan a sus residentes no ofrecer alimento o acercarse a los coyotes, zorrillos, pumas o cualquier otro animal salvaje. También piden asegurar los recipientes de la basura, y remover cualquier forma de alimento posible.
Cualquier persona que enfrente la presencia de un coyote, como primera medida debe de hacer bastante ruido o mover frenéticamente sus manos para tratar de espantar al animal, dicen los uniformados.
Se les pide a los residentes de estos lugares, reportar a estos animales cuando se les note enfermos o se comporten de forma agresiva, ya que en ciertas ocasiones los coyotes pueden presentar signos de peste de rabia.
En los últimos días, se ha notado la presencia de manadas de coyotes deambulando por los alrededores de la zona boscosa de Foxon Road, o de la Ruta 80, más precisamente entre los límites de New Haven e East Haven, y en la zona baja de North Branford.
La época de apareamiento o de copulación de los coyotes es entre enero y marzo de cada año, en donde son más activos y más territoriales ¡Así que mucho cuidado!