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28 de Julio de 1821 Emancipación de la República del Perú

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Son 188 años desde que el Perú ingresara al mundo de las naciones independientes y soberanas, gracias al esfuerzo titánico de los hombres y mujeres que nos dieron la libertad. Desde Connecticut, estado industrioso de esta gran nación norteamericana, donde residen más de 30,000 peruanos, rindo un homenaje de admiración a los próceres de la nación.

En esta fecha memorable se debe resaltar la intervención de los peruanos para lograr su propia independencia y la de sus hermanos americanos, participación históricamente reconocida y agradecida por los precursores José de San Martín y Simón Bolívar. El Perú, por haber sido sede de las incomparables culturas pre-inca e inca, que constituyen el gran aporte de la América del Sur al progreso integral de la humanidad, se convierte, después de la hazaña de Cristóbal Colón, en cabeza del sistema colonial español.

A fines del siglo XVIII, América entera reconocía la preeminencia política, económica social, y militar de Lima. Con sus 70,000 habitantes era una urbe de primera. En comparación Los Angeles y San Francisco eran todavía pequeñas aldeas. En esa época circulaban por sus calles 6,000 calesas y carruajes.

A principios del siglo XIX, Lima ya contaba con una casa de huérfanos y dos hospitales para blancos, dos para indios, dos para negros y otros para mujeres, marinos clérigos y leprosos. Además de la Universidad de San Marcos, había un seminario y cuatro colegios reales, 54 iglesias, monasterios y capillas.

El pueblo se divertía en la plaza de toros de Acho, en teatros, canchas de gallos, billares y paseos. Lima resaltaba claramente.

En lo militar, el Perú era eje y baluarte del dominio español. Las decisiones estratégicas se originaban en esta capital virreinal así como las marchas expedicionarias. San Martín y Bolívar entendieron claramente que la lucha por la libertad no se consolidaría hasta no librarse en suelo peruano. Pero al mismo tiempo sabían que contarían con la ayuda denodada, sagaz, e inteligente de un pueblo que no ha cesado de luchar por su libertad.

Esa gesta emancipadora se inicia con el levantamiento de Manco Inca en 1536, Tupac Amaru el cacique de Tungasuca, Surimana y Pampamarca, de Micaela Bastidas, el grito de Zela Castillo y el cura Muñecas, Pumacahua, Melgar y los hermanos Angulo.

Por todos estos antecedentes, cuando el ejército del general José de San Martín, arriba a nuestra costa después de sus triunfos de Chacabuco y Maypú, encontró a un Perú listo para luchar y unirse a las fuerzas patriotas.

El desembarco en Paracas el 8 de setiembre de 1820, la toma de la Esmeralda en el Callao, la victoria de Pasco, y especialmente la independencia de Trujillo y de todo el norte al mando de Torre Tagle fueron acontecimientos decisivos que auguraron la marcha triunfal de San Martín, el Santo de la Espada, hacia Lima. El 28 de Julio proclama la independencia del Perú, pronunciando estas palabras que permanecerán eternamente en el corazón de todo peruano: «El Perú es desde estos momentos libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende.» Batiendo después el pendón repitió varias veces «Viva la Patria, viva la libertad, viva la independencia.»

La lucha por la independencia de los pueblos sudamericanos se selló definitivamente en la batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, donde las fuerzas patrióticas comandadas por Simón Bolívar derrocaron a las realistas marcando el fin de la ocupación española.

Desafortunadamente la mayor parte de los gobiernos de la época republicana no han estado a la altura de estas gestas, especialmente en los últimos quince años del siglo pasado se ha utilizado al estado para amasar fortunas y atropellar a las mayorías indefensas. La Comisión de la Verdad concluyó que el proceso de violencia puso en evidencia las desigualdades étnicas culturales que aún prevalecen en el país.

El análisis de los testimonios recibidos muestra que el 75% de las víctimas fatales del conflicto armado interno tenían el quechua y otras lenguas nativas como idioma materno. La Comisión constató que la tragedia que sufrieron las poblaciones rurales andinas y selváticas no fue sentida por el resto de la nación. Ello delató el velado racismo que aún subsiste en la sociedad peruana a casi dos siglos de nacida la República.

Para que el Perú retome su papel de país pionero y protagónico debe ocurrir una reconciliación en el nivel personal y familiar, en el de las organizaciones de la sociedad y un replanteamiento de las relaciones entre el Estado y la sociedad. Estos tres niveles deben avocarse a la construcción de un país positivamente multiétnico, pluricultural y multilingüe, bajo un gobierno realmente democrático.

Fiestas Patrias en Connecticut

Los inmigrantes peruanos residentes en Hartford y pueblos vecinos en los años 70 sólo sumaban unos cuantos cientos. Sin embargo, celebraron con mucho entusiasmo la independencia peruana. El Club Perú, Inc. fundado el 20 de agosto de 1966, organizó por primera vez en Connecticut en 1970 actividades celebratorias, que consistieron en el izamiento del pabellón nacional en la Plaza Constitución de Hartford que fue habilitado gracias a las gestiones del Vice-Alcalde de Hartford, Dr. George Athanson (QDDG).

El 23 de julio de 1971, el Alcalde de Hartford Dr. George Athanson entregó la primera Proclama Municipal al Club Perú, felicitando a los peruanos por la celebración del 150 Aniversario de la Independencia. El 28 de Julio se izó, por primera vez, la bandera rojiblanca en el balcón central de la municipalidad capitalina. Días antes se había izado el pabellón nacional en la Plaza Constitución por segundo año consecutivo.

La semana patriótica duró del 24 de julio al 1o de agosto. Hubo presentaciones transmitidas por los canales de televisión: 22, 30 y 40 donde participaron el Trió Perú conformado por Oswaldo Pinedo, Oscar del Águila y Ricardo Pino; la pareja de Danzas Kosko, que interpretaron bailes folklóricos. Asimismo, hubo una velada literaria musical con la presentación del Teatro del Pueblo. Concluyendo las actividades con una comida de confraternidad en el Restaurant El Inca, primer restaurante peruano de la ciudad y además, una tarde deportiva en el Colt’s Park.

De 1972 a 1975 se festejó el aniversario peruano siguiendo las normas establecidas anteriormente.

La comunidad peruana seguía creciendo y en 1976 varias instituciones unidas: Club Perú, Hermandad del Señor de los Milagros, Club Inca y el Instituto Cultural Peruano, organizaron las actividades patrióticas que duraron del 24 de julio al 8 de agosto. Hubo izamientos del Pabellón Nacional en la Plaza Constitución y en la Alcaldía, exhibición de la película peruana La Muralla verde en el Club Perú, Misa Te-Deum, banquete y baile de gala en el Sheraton Hartford Hotel.

En el 2001 se realizó por primera vez el desfile Peruano, así como el primer izamiento del Pabellón en el capitolio estatal. El Representante Estatal Felipe Reinoso tuvo un papel importante en estas ceremonias así como en el 2002 y en los años siguientes.

Para el 2002 la comunidad peruana se había incrementado tanto que ya bordeaba los 30,000 en todo el estado. En vista de ello, el Comité Perú Posible de Connecticut trabajó coordinadamente y gracias a sus gestiones directas con el Presidente de la República Dr. Alejandro Toledo, logró la creación del Consulado General en Connecticut y Rhode Island. Es la primera oficina consular de un país latinoamericano, fue inaugurado el 23 de noviembre del 2002.

Desde el año 2003 al presente, el Consulado General del Perú se ha encargado de organizar las Fiestas Patrias con programas celebratorios en diferentes ciudades del estado. En la actualidad, bajo la égida del Embajador Dr., José Luis Garaycochea Bustamante y del Cónsul Alfredo Chuquihuara se está realizando un nutrido como importante programa de actividades patrióticas, las más significativas se llevarán a cabo en Hartford y otras ciudades del Estado así como en Rhode Island.