Consulta
Tía Julia:
Soy una joven de 24 primaveras que nació en Colombia, pero hija de padres venezolanos quienes salieron de ese contaminado entorno petrolero por cuestiones de la alteración del clima, pero ahora estamos peores por estos lares pues están anunciando huracanes protervos y un aumento de la contaminación ambiental, como la de Texas donde usan máscaras pues lo que hay es más execrable que el polvo del Sahara, ¡cof, cof!
Como teníamos familiares en New Britain, nos mudamos a Connecticut y por acá estamos existiendo y muy abatidos con el tétrico anuncio de que la exalcaldesa republicana de New Britain Erin Stewart que se postulaba nada más ni nada menos que para la posición de gobernadora está siendo indagada por marañas financieras y subterfugios rayanos en lo pecaminoso e indecoroso, ¡Oh, Dios! Esto afecta a la comunidad italiana que tanto lidió para que no les llamaran nunca más tramposos ni embaucadores.
Aun así, con mi cónyuge Pablo, también de la nación de la cumbia, llevamos una vida templada y apacible ganándonos la subsistencia pudorosamente en la compañía de seguros “Exista sin Problemas.”
Nuestra tranquilidad ha sido interrumpida en ocasiones porque algunas personas hacen comentarios sin base acerca de nosotros y nos acusan de que pronunciamos muchos las “eses” y las “des,” usamos un castellano rebuscado y ficticio y miramos en menos a los habitantes del Caribe que en vez de decir vamos a bailar, dicen bailal o a otros que para decir que harán algo rápido dicen “al tiro.”
El otro día asistí a una actividad de las damas de la Hermandad de la Virgen de Pompeya, y allí mismo una matrona a la que no conocía pero que tenia una faz semejante a la de una yegua encinta me preguntó con soberbia si era común que nosotras las colombianas cogiéramos la visa de inmigrantes casándonos con viejillos con pensión, propiedades y coches Nissan del año.
Tía, allí mismo monté en cólera y aunque por naturaleza no soy violenta ni profana, le dije enseguida y muy indignada que esta estrategia legal no era típico solamente de las Cartaginenses, sino que, de todos los inmigrantes a Estados Unidos.
Para resaltar mi argumento cité entre ellos al abuelo del actual presidente que venía escapando del servicio militar de Bavaria en Alemania y huyó siendo un simple aprendiz de barbero. Mas aún el señor Trump dice que no fue a servir a Vietnam porque tenía callos y juanetes en demasía. Después, su abuelo, este señor alemán, se mudó al Canadá donde instaló un negocio cuyo letrero con luces rojas en el frontis rezaba anunciando, “Pase a casarse sin compromiso.”
Esta dama a la que hice alusión más arriba a quien solamente le hacía falta relinchar, me hizo un desprecio y me dio la espalda con soberbia y arrogancia extrema, y eso que yo no le tomé el tema del dictador Francisco Franco al que llamaban Paquita.
Como estoy estudiando en un colegio de la comunidad, allí también los tipos me están mirando raro y uno me preguntó si yo tenía un part-time porque ellos estaban interesados. Ahora me da vergüenza decir que soy de Colombia porque por una pagamos todas. Otro se atrevió a preguntarme si yo también usaba solamente tanga y que me invitaba a ir de noche a la playa.
Yo le puedo asegurar tía a usted y otras personas de comunidades latinoamericanas, que en Colombia nos recogemos bien temprano después de rezar el rosario, y siempre, siendo solteras salimos con chaperonas.
Ahora a través de su leída columna quisiera hacer un llamado a la comunidad para que no generalicen, ni que a partir de la conducta lujuriosa de algunas tipas que se dan en todas las culturas, afecten a todas las colombianas que somos mujeres piadosas, pudorosas y más serias que un gato de yeso.
Gracias de antemano por publicar este cartita.
Felisa Vergrana de Ortiz
Respuesta
¡Ay, Felisa! Realmente me tomó tiempo leer tu exordio y tu problema porque tu forma de hablar nos recuerda a un señor muy recordado en la comunidad de Hartford que pensaba que hablar bien el español, recuerda que ya no lo denominamos castellano, utilizaba demasiados sinónimos y te doy un ejemplo de una de sus intervenciones.
“Señoras, señores, señoritas en edad de merecer, y niños, quiero deciros con énfasis genuino que les estimo, valoro y juzgo con cada latido de mi corazón, también denominado por los ignorantes e iletrados como el motorcito, ¡Oh, Dios!”
Debo decirte que hay una forma de expresarse (algunos dicen despresarse) que utilizan para echárselas algunos profesores que buscan la forma de resaltar y darse a conocer como sabidos y letrados.
Estamos en una realidad internacional donde tenemos la suerte de conocer distintos acentos, entonaciones, sonsonetes y usos diferentes de la lengua que, y esto es lo mas importante, dan a conocer claramente sus sentimientos, opiniones y necesidades. De este modo es interesante la forma de expresarse de los hermanos argentinos del barrio La Boca de Buenos Aires y doy un ejemplo, pero con respeto.
“Mira che, vos sos tonto todos los días o descansás los fines de semana, vos.” Y que más la forma de hablar de sus vecinos los chilenos quienes hablan bajito diciendo, “no te preocupís, voy a buscar el cacharro y nos vamos ‘al tiro’ antes de que caiga el sereno.” Las hermanos bolivianos usan en algunas regiones la palabra “puis,” en oraciones como estas, “para acostumbrarse a la altura puis masque estas hojitas de coca puis.”
Mija, intenta hablar de un modo simple entendible que no obligue a quienes tratan contigo en los negocios a llevar consigo un diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, aunque a veces un español le dirá a un andaluz, “estaz uzando la lengua caztellana con faltaz de ortografía,” y el andaluz le responderá, “Pues mire usté, no hable con tantas zetas que se le va a gastar la lengua.”
Lo importante es comunicarse de una manera simple que permita difundir sentimientos e ideas de un modo claro, lúcido y normal para que de este modo te inviten a fiestas y los picnics de verano que ya parece que llegan y no se queden solos buscando a extraterrestres que Trump dice que son más feos que sus delitos de corrupción o una troca por debajo.
Gracias por tu consulta y que te lo pasen bien. Con respecto a lo de cara de yegua, ¿no te has mirado la faz en los espejos que no mienten como lo hace Trump?
Tía Julia