Consulta
Titi Julita
Con mis primas Estáklau (Estanislao y Claudia) y Cachandra también llamada la Gananciosa la saludamos medio desesperadas por este calor que mal rayo parta y las cuentas de electricidad que nos tienen ahogadas, aunque el Trump dice que “le gusta la Inflación.” ¿Será por esto por lo que se le ha inflado el trasero y la barriga y ya la Malania no duerme con él?
Ahora después de una primavera más fría que nariz de felino, cuando alumbra el care e’gallo sufrimos con los 99.7 grados Fahrenheit. ¡Huyyy! No hay un balance en esto del clima por culpa del Mosko Musk que se ha transformado en trillonario. ¡Oh, Dios! ¿Por qué no se va a Jupiter a chavar con la Inteligencia Artificial para robar más?
Para que usted lo sepa soy una residente legal de Norwich donde nos dejan el periódico La Voz en la conocida Marketita Sofía “en donde se le trata bien, pero no se fía.”
De inmediato y leyendo una de las consultas que usted respondió con sabiduría y comprensión, pensé que el problema que nos está afectando a mi esposo Turcio, fanático del soccer y a mí, podría atraer su amable y gentil opinión.
Turcio a propósito de las invasiones de Trump y de guerras grandes y apocalípticas anunciadas por un tal Nostradamus que era medio confundido, habría dicho en unas estrofas que transcribo:
Las bonbarum irán por el cielorum,
Cayendo de ladorum sin decorum,
Fastidiorum serán los chinosmorum
Y el reptilinioum et infeliche Putinorum.
Para entretenerse mi esposo a quien le agrada la investigación social porque estudió en la famosa Universidad Central, ha iniciado el estudio del fenómeno del “nalguerismo” que ha definido como “el atractivo creciente, obsesivo y excesivo de los hombres al ángulo trasero de las mujeres.” Hizo una encuesta en CTown y en ellas un 45.06% de las muchachas dijeron que les agradaría aumentar los glúteos a través de las operaciones que usted indicó hace algunos meses porque allí está el éxito atractivo como un magneto de tejidos adiposos.
Sin embargo, usted con sabiduría advirtió que la inserción más segura es en la cual a las mujeres le injertan trozos de tejido de su cintura, pero son muy caras y que los implantes de material esponjoso plástico son muy peligrosos porque se mueven y el trasero es inestable.
¿De dónde viene esta tendencia obsesiva de los hombres de alucinarse con los traseros femeninos se ha preguntado mi esposo en sus investigaciones? Fíjese usted que se pasa el tiempo observando la conducta de los gorilas y chimpancés en los programas transmitidos por de BBC Africa Full Time de lo que dedujo que por allí viene el asunto. Piensa publicar sus observaciones acerca del nalguerismo, hacer videos y vendérselo a Neflix y ganar chavos. ¿Cómo la ve?
Tía, lo que molesta es que me usa a mi como la clave de la investigación y me califica en el nivel de superdotada cuestión que proviene de mi abuelita materna, pero sufro porque le vienen pasiones repentinas y me aprehende en cualquier lugar desprevenida y por sorpresa.
Tia, ¿qué opina usted? ¿le sucede a usted lo mismo o es usted más plana que una mesa de planchar? Se le aprecia mucho demasiado.
Lutia
Respuesta
Mira Lutia, lo de la tabla de planchar endílgaselo de mi parte a tu otra abuela y aprende a respetar porque, así como vas te darás a conocer como una destartalada mental con característica narcisistas simbióticas como la del que se duerme caminando en la Casa Blanca y la mujer Malania quien no lo quiere cerca por los olores.
Los nombres de pila de tus primas parecieran una maldición de esas que curan las botánicas en la ciudad de New Britain donde la exalcaldesa se robó incluso las computadoras y unas puertas además de fondos que eran destinados para la caridad y no para ella. ¡Oh, Dios! Dijo que iba a devolver todo además de tres escritorios y un sillón de cuero. Ya no se puede confiar en los republicanos ni los forajidos de MAGA (Malos Adictos Gangosos Afrentados).
Los versos en latín que tu esposo transcribe son muy flojos y se parecen a los de un tipo que decía hablar la lengua vasca que según él sonaban así: “¿Copomopo espetapa apamipigopo hopo dipiapa?” ¿Cómo está mi amigo hoy día?” Esto es una falta de respeto a la gente sabida y estudiada y a los profesores que van a la universidad para graduarse de inteligentes y echárselas.
Esto del nalguerismo que tu esposo está investigando, llegando al asunto gracioso ese de que provienen de los chimpancés y monos, está más extraño que hacer gárgaras boca abajo. Personalmente a mí me parece una poca vergüenza como la construcción del cuadrilátero rodeado de alambras de púa para que los luchadores se lucirían con llaves, patadas y mordiscos y con el cual Trump pensaba celebrar su tortuoso y torcido cumpleaños número 80 que ¡Gracias, mi Dios! porque los elementos naturales cayeron sobre Washington DC con aguaceros, tronadas, relámpagos y rayos. Es que incluso la naturaleza se agrega a las protestas, abucheos y “mentas de madre” con los cuales este corrupto es recibido adonde quiera que vaya. No mucha gente, incluso los facinerosos MAGA pensaban participar por las picaduras de insectos, aunque estos truhanes ya están infectados esperando que se les pague por lo de la insurrección.
Yo le recomendaría a tu esposo que se las busca, que lo tome suave con take it easy porque en las encuestas los novios y esposos de las damas a las que entrevista tienen mal genio y con el calor se ponen mas violentos pudiendo aflojarle algunas vertebras cervicales y deformarle el rostro.
Por otra parte, esto del ataque por sorpresa me recuerda el consejo que le dio un terapista a un colombiano que compartió el triste hecho de que su esposa no llegaba al clímax en el encuentro sexual sobre una cama de agua. El consejero le recomendó lo del ataque sorpresivo y le pidió que fuera a contarle el resultado. El paciente regresó y el terapista le preguntó si la esposa llegaba al clímax con su receta a lo cual éste respondió frustrado que realmente no, pero que las visitas se reían mucho.
Como me está dando calor con los 95 Fahrenheit debo decirte adiós y espero que te lo pasen bien.
Julia que les compadece.