Me niego a ver esos juegos, pero ella insiste y yo sufro
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Querida y respetadísima Tía Julia,
Le escribo por recomendación de mi amigo Tintín que se ha desahogado con usted y ha encontrado la jeva que le conviene, una muchacha dominicana que tienen el color de la noche sobre la piel. Mi amigo me ayudó a encontrar una hembra de labios gruesos que cuando me besa me despeina pero que desconoce nuestra cultura.
Usted con su experiencia Tía, sabe mejor que yo y por su avanzada edad, que nosotros tenemos gestos típicos de nuestra Isla que hacemos con los labios y sonidos con los cuales los de la Migra nos reconocen y hasta ahora no nos han tocado porque Trump necesita tanto de nuestros votos como de los regalos como el avión de 400 millones de dos pisos que le regalaron los árabes de Qatar. A esta nave él le metió 100 millones extras de los chavos que pagamos nosotros al IRS para pagar los inodoros de oro con pantallas de televisión, los urinarios con música ordinaria, baños turcos para limpiar la piel con vapor, y asientos de cuero legítimo de cocodrilo que proveen sobos en la esparda y otros arreglos.
¡Ah! se me olvidaban las duchas con aguas super limpias porque los que se bañan allí tienen una enfermedad en la piel de las manos llamadas Lepritis Congenitis Turbis que también afecta a la gente corrupta a las cuales de tanto contar chavos ajenos y de acuerdo amigo Chago, se les caen los ojos.
Anyway. Mi noviecita dominicana tiene razón pues ha observado la forma en la que nosotros los boricuas fruncimos los labios y hacemos gestos dirigidos a personas que no nos caen bien porque hablan con distorsiones como los argentinos o los peruanos que les imitan.
Ella tiene algunas amigas que le dan mucho trabajo a la con lengua y cansan con sus comentarios acerca de artistas y cantantes que yo considero mediocres y más desafinados que acordeón de ciego y a tipos que no sueltan propinas como unos gemelos de Santurce a quien se les conoce como Sina y Gogo.
Tía conocimos a la hija del legendario y amable exdueño William Mercado que aun dice, “hoy más viejo que ayer y como,” además de que patentó una salsa de ají de su invención que pica tres veces con el nombre “Yo me mato,” para que usted lo pruebe antes de la colonoscopía, ¡ay, Dios!
Para entrar en materia como decía el sabio judío alemán Einstein que se peinaba con un abanico, a Flirtina le molesta que cuando alguien hace algo deshonesto o le mira mucho demasiado y descaradamente donde la espalda cambia de nombre, yo frunza los labios y les dirija desde mi cara al mirón una fruncida de labios. También cuando uno escucha a un político o alcaldes como Arunan que nada hace por la gente que vive en la calle Park o el norte de Hartford, yo digo su nombre y hago el sonido, ¿Arunanpalam? hummmmmm…
Tía, ¿cree usted que yo me extralimito con estos gestos boricuas propios de nuestra raza que como dice la canción reza, “soy de una raza pura, pura y rebelde…hummm.”
¿Es este un problema antropológico de diferencias culturales que yo debiera resolver para no alterar negativamente a mi novia que tiene otras cosas, pero que yo las acepto, como son sus ronquidos nocturnos y otros ruidos?
Tía, Feliz 4 de julio si es que usted lo celebra y esperando que al Trump no se le ocurra hacer otro programa de luchas en la Casa ahora Ultra Blanca. Cuídese de los rayos del care’ e gallo que está picando fuerte y que, a su edad, hummmmmm…
Bruno Picarte, el “potro” de Bridgeport
Respuesta
Mira “potrillo” de mala muerte que te las echas más que uno de los luchadores que contrató Trump para celebrar su cumpleaños número 80 y que se enamoraba de sus colegas semi desnudos en las duchas de la Casa Blanca. Y pensar hombre de Dios que ese edificio histórico el cual el presidente ha ido demoliendo y al cual fastidió definitivamente con el techo de un cuadrilátero donde se entretendrá viendo las patadas en la cara y cabezazos de Pilín el Insurrecto; era hasta ahora casi sagrado por la historia de nuestra nación que se independizó de los ingleses abusadores de tarifas.
Hoy en vez de los espectáculos de música clásica y poéticos que organizaban los presidente Obama y Biden, se ha ido convirtiendo en un circo pobre y de mal gusto de acuerdo a la mentalidad atrasada y a la ausencia del decoro del presidente.
Me ha sido muy difícil responder tu preocupación por la fruncida de labios para indicar a personas que hablan mucho y no se callan y el sonido hummmmmmmm que tiene más emes que las palabras mamarracho y mamadera. Es que en tu texto tienes más temas que la obra monumental Don Quijote de la Mancha del famoso Cervantes, pero vamos viendo y con calma, mmmmmmmm.
Según el antropólogo Quiriel Martínez Dominguez, la fruncida de labios era ya de origen Taino para demostrar su antipatía hacia los castellanos que eran muy abusadores y se enamoraban de las Tainas. Esta teoría ha sido discutida por Fray Benito Cuadrado del Monte que asegura que los aborígenes la usaban para producir un sonido relacionado con los vientos menospreciando así a los invasores. Trata en privado el sonido y verás que esta teoría tiene validez.
Ahora bien, la expresión mmmmmmm es más compleja que tratar de peinarse con una abanico porque puede ser musical. Si el mmmmmm se eleva a la nota sol de la escala musical significa admiración o apreciar el sabor de unas papas rellenas como las que sirven en el restaurante Aquí me Quedo del legendario Wiliam Mercado. Si es más pareja que una tabla de planchar puede ser de desaprobación. Si es de un tono bajo y grave se usa cuando te duele la muela. ¿Cómo las ves? Mmmmmmmm.
Feliz cuatro de julio Potrillo y que te lo pasen bien. Mmmmmm.
La Tía Julia que te compadece por lo desatinado