Por Thomas Breen
NEW HAVEN.- Los residentes de Connecticut excluidos del programa federal de asistencia alimentaria (food stamps o cupones de alimentos) desde diciembre pasado debido a los nuevos requisitos federales de trabajo, ya pueden recibir un beneficio estatal único de 300 dólares para ayudarles a comprar alimentos.
Así lo anunciaron el gobernador Ned Lamont, la comisionada del Departamento de Servicios Sociales (DSS) de Connecticut, Andrea Barton Reeves, y el senador estatal por Middletown, Matt Lesser, entre otros, durante una rueda de prensa el martes en la sede de la Agencia de Acción Comunitaria de New Haven, ubicada en el 419 de Whalley Ave.
La comisionada Barton Reeves informó que, a partir del martes, los residentes de Connecticut de bajos ingresos que hayan sido excluidos del Programa Federal de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) desde el 1 de diciembre de 2025, por no haber cumplido con los nuevos requisitos de trabajo, o de “participación comunitaria”, podrán recibir un monto único de 300 dólares. Estas nuevas normas federales, incluidas en la ley del presidente Trump conocida como “Big Beautiful Bill”, exigen que los adultos aptos para trabajar laboren o participen en un programa de capacitación laboral durante al menos 80 horas al mes, para poder calificar para SNAP, anteriormente conocido como programa de cupones de alimentos.
La comisionada del DSS, Andrea Barton Reeves, declaró: “El estado está interviniendo para garantizar que la gente no caiga en el abismo del hambre”. Crédito: Foto de Thomas Breen.
Quienes cumplan con los requisitos, deberán solicitar esta nueva ayuda estatal a través de su agencia de acción comunitaria regional. Una vez verificada su elegibilidad, recibirán 300 dólares de forma electrónica, a través de la aplicación móvil Akimbo, que podrán utilizar en supermercados, mercados o cualquier otro establecimiento que acepte SNAP. (Barton Reeves señaló que también habrá un número limitado de tarjetas físicas disponibles, aunque el estado propone a quienes son elegibles, que mejor reciban esta ayuda de manera electrónica).
Estas ayudas únicas de 300 dólares, serán financiadas con 8.5 millones de dólares suministrados por el estado: 7.5 millones destinados directamente a la ayuda alimenticia y 1 millón para cubrir los costos administrativos de las agencias de acción comunitaria encargadas del programa. Los fondos vendrán del Fondo de Respuesta a los Recortes Federales de Connecticut.
Barton Reeves aclaró que esta ayuda, disponible desde el martes, se mantendrá hasta diciembre. Posteriormente, el estado tendrá que decidir si continúa con el programa o si se plantea otra forma de ayudar a las personas que, en Connecticut, confrontan inseguridad alimenticia y ya no reúnen los requisitos para recibir los beneficios de SNAP.
Lesser dijo que la “Big Beautiful Bill”, también conocida como H.R. 1, aprobada el año pasado por el presidente Trump y los republicanos en el Congreso, “es moralmente indignante”. Dijo que constituye “un acto de crueldad casi indescriptible”, eliminar la asistencia alimenticia a personas necesitadas, mientras otorga exenciones fiscales a los más ricos.
Elicker afirmó que, en todos sus años de servicio en el gobierno local, “no creo haber visto un ejemplo tan inhumano” como privar a los niños de la asistencia alimenticia. “ Nadie debe pasar hambre”, expresó.
El alcalde también recordó que el año pasado la ciudad demandó a la administración Trump buscando evitar que, durante un cierre parcial del gobierno, el gobierno federal suspendiera el principal programa de asistencia alimentaria del país. Asimismo, enfatizó que el presupuesto municipal de este año incluye 350,000 dólares destinados a ayuda alimentaria. (El presupuesto propuesto originalmente por el alcalde, consideraba eliminar esos fondos, provocando que los defensores de la comunidad presionaran a los concejales, para que restablecieran ese apoyo financiero).
Barton Reeves dijo el martes que 30,000 residentes de Connecticut dejarán de recibir los beneficios de SNAP debido a esos nuevos requisitos federales. Explicó que unas 15,000 personas, por esa razón, ya perdieron esos beneficios en abril, y que se estima que entre 10,000 y 15,000 personas más los pierdan a finales de agosto. Tanto ella como Lamont señalaron además que el estado ha ayudado a 5,000 personas que corrían el riesgo de perder sus beneficios de SNAP a conservar esa asistencia alimentaria, ayudándolas a completar todo el papeleo requerido.
“Lo están haciendo todo mucho más difícil”, dijo Lamont al referirse a los nuevos requisitos federales para quienes reciben beneficios de SNAP. Pero, “como dijo Justin [Elicker], estamos respondiendo y dando la pelea”.
Lamont también recordó que “no solo corren peligro los beneficios de SNAP” para los residentes de Connecticut de bajos ingresos debido a esos nuevos y estrictos requisitos federales. “Lo próximo será Medicaid”. Añadió que el estado está trabajando activamente para garantizar que las personas de bajos ingresos no vayan a perder su seguro médico.
“Asegurémonos de aprovechar al máximo los programas que tenemos”.
Por su parte, Barton Reeves explicó que el monto mensual promedio de SNAP es de aproximadamente 180 dólares. Esta ayuda alimenticia de 300 dólares financiada por el estado, se dará una sola vez.
Informó que varias personas de una misma familia pueden ser elegibles para recibir esta ayuda de 300 dólares, ya que está destinada a ser ofrecida a cualquier persona que haya perdido los beneficios de SNAP desde diciembre pasado. Como señala un comunicado de prensa emitido el martes por la oficina del gobernador, “la ayuda se otorga por persona, no por hogar, y el monto es el mismo para todas las personas elegibles”.
“Sa bemos lo que pasa cuando el presupuesto familiar para la compra de alimentos desaparece de la noche a la mañana: eso no solo afecta lo que se sirve en la mesa, sino también la salud, el nivel de estrés y la estabilidad del hogar”, afirmó Barton Reeves, según el comunicado de prensa del martes. “Esta ayuda no eliminará el impacto negativo de estos cambios federales, pero es una ayuda real e inmediata. Además, nuestras agencias de acción comunitaria están preparadas para garantizar que llegue a quienes más la necesitan, a la vez que les brindan el apoyo necesario para que puedan volver a cumplir los requisitos y recuperar su elegibilidad para SNAP en el futuro”.