Por Allan Appel
NEW HAVEN.-Sorprendentemente, en lo que va de 2026, aún no ha habido ni un solo homicidio en toda la ciudad.
Traslados laterales, es decir, oficiales con experiencia de otras ciudades que se incorporan al departamento, un fenómeno que no se veía desde hace años.
Nuevos agentes que patrullan en bicicleta e incluso a pie, que pronto estarán en funciones.
Y mucho apoyo y cariño de la comunidad, y luego dolce.
El jueves por la noche esos fueron algunos de los temas y de los dulces, que destacaron la alegre reunión de junio del Fair Haven Community Management (FHCMT), mientras 20 vecinos en persona y una docena con presenca virtual, se reunían en la sala comunitaria de la sucursal de la biblioteca de Fair Haven en Grand Avenue.
El teniente Justin Cole, recién nombrado administrador del distrito, y su predecesor, el sargento Chris Alvarado, quien ha pasado a dirigir la división de Asuntos Internos del departamento de policía, con un elegante traje gris y una atractiva corbata con un prendedor de los New York Knicks, fueron los protagonistas de la velada, una celebración del traspaso de mando de un administrador de distrito a otro.
El sargento Alvarado (en el centro) rodeado por Rafael Ramos y Jamiel Bowen.
“Esto es parte de una tradición”, dijo el copresidente del FHCMT, Lee Cruz.
Pero antes de la repartición de los dulces, el dolce, Cole presentó su primer resumen de las actividades policiales del mes de mayo, el primer informe que refleja plenamente su liderazgo en el distrito desde que asumió el cargo de Alvarado hace seis semanas.
Reflejando los retos habituales que plantea la labor policial en Fair Haven, juntamente con la amplia red de llamadas a la comunidad, avisos y actividades de participación que ayudan a los agentes a prevenir los problemas antes de que se agraven, estos son algunos puntos destacados de la actividad de ese primer mes, casi todos ocurridos a principios del mes:
• Dos incidentes de disparos, ambos en complejos de la Autoridad de Vivienda —en Quinnipiac Terrace y Mill River Crossing. Nadie resultó herido, se recuperaron casquillos y continúan las investigaciones y seguimientos.
• Tres personadas apuñaladas, en dos de los casos, el motivo fue una discusión por unos vehículos, un scooter y un automóvil, con heridas leves. El tercer caso fue una disputa doméstica que terminó mal y con lesiones graves; se dictó una orden de arresto por “agresión en primer grado”, un cargo muy serio, y se busca al agresor.
• Ocho robos de automóviles, todos pertenecientes al departamento de Parques y Recreación, ya que la puerta de acceso a la instalación en Middletown Avenue no había sido asegurada; ahora sí lo está.
• Dos robos, uno en un mercado de Ferry Street donde sustrajeron $3,000 en efectivo, y el otro en que se robaron una motocicleta tipo dirt bike de una residencia en Bright Street.
Curiosamente, concluyó el teniente Cole, todo lo anterior ocurrió en las primeras dos semanas de mayo, mientras que, afortunadamente, las últimas dos semanas han sido, en lo que a delincuencia se refiere, excepcionalmente tranquilas.
También informó que la unidad de control de drogas está activamente operando en Fair Haven, pero sin revelar las ubicaciones.
En una animada sesión de preguntas y respuestas que tuvo lugar posteriormente, un vecino, feligrés de la Catedral of Higher Praise, en 155 Grand Ave., solicitó ayuda, ya que han notado que hay personas que se inyectan drogas y luego se quedan dormidas en las escaleras o en las proximidades de la iglesia.
Cole respondió que sí, que sabían del problema. Dijo que esa misma tarde había hablado con el pastor, y que una patrulla policial, con luces de emergencia encendidas, se colocaría detrás de la iglesia esa noche.
“Excelente”, dijo el vecino.
Asimismo, otros dos participantes señalaron que comenzaban a aparecer tiendas de campaña de personas sin hogar en el jardín de Brewery Square y otros lugares.
“Sí, se trata de LCI [Iniciativa de Ciudad Habitable]. Colaboraremos con ellos antes de que la situación se salga de control; nos ocuparemos del asunto”, dijo Cole.
También hubo una seria discusión sobre la conveniencia de un próximo evento organizado por la Junta de Revisión Civil (CRB) el 27 de junio, entre las 11:00 a.m. y las 2:00 p.m., en Edgewood Park.
Se trata de una actividad social para conocerse, en la que participaran el teniente Cole y a otros ocho administradores de distrito, además de oficiales de Asuntos Internos, socializando con miembros de la comunidad.
El administrador de la web del FHCMT, Adam Randell, se preguntó si era apropiado: “¿socializar con aquellos a quienes estás investigando?”
“No, el objetivo de la CRB,” dijo su presidenta, AnneMarie Rivera Berrios, quien participaba a través de Zoom, “es cooperar y trabajar juntos.”
El concejal de Fair Haven, Frank Redente, Jr., añadió: “Los miembros de la Junta de Revisión Civil no interactúan con los agentes, sino con la administración policial”.
Cuando el debate, el informe y la sesión de preguntas y respuestas llegaron a su fin, Lee Cruz compartió una perspectiva que sirvió de recordatorio con los asistentes a la reunión. Es decir, que no hace mucho tiempo New Haven vivió una época en la que el número anual de homicidios en la ciudad oscilaba alrededor de los treinta.
El año pasado hubo un total de 16 homicidios, mientras que este año, hasta la fecha y a mitad de año, no ha habido ni una sola muerte por violencia con armas de fuego.
“¡De manera que ha habido mejoras!”, concluyó. “Sigue así, Fair Haven”.
Finalmente, los residentes, junto con los antiguos y actuales administradores del distrito policial, dieron por concluida la reunión y compartieron dulces, flan y otras delicias azucaradas y tentadoras, repartidas sobre mesas al fondo de la sala comunitaria.