Por Thomas Breen
NEW HAVEN.- Un exfiscal federal y un exdecano de la Facultad de Derecho de Yale, aceptaron representar a la ciudad de forma gratuita en la defensa de New Haven frente a una demanda de la administración de Donald Trump, que busca anular la política que limita la cooperación local con la aplicación federal de las leyes de inmigración.
El Departamento de Justicia federal sometió esa demanda ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para Connecticut, el pasado 13 de abril en un proceso denominado United States of America v. State of Connecticut. Entre los otros demandados figuran el gobernador Ned Lamont, el fiscal general estatal William Tong, la ciudad de New Haven y el alcalde Justin Elicker.
La demanda federal procura anular la orden ejecutiva de “Ciudad Acogedora” de New Haven, firmada por Elicker en julio de 2020. La administración Trump sostiene que esta orden, y una ley estatal similar llamada TRUST Act, son “políticas santuario” que violan la “Cláusula de Supremacía” de la Constitución norteamericana, al obstaculizar la aplicación federal de las leyes de inmigración a nivel estatal y local.
Este martes, el alcalde Justin Elicker anunció en el Ayuntamiento, que la ciudad ha designado a Chris Mattei, del bufete Koskoff, Koskoff & Bieder, y a Harold Koh, de la Clínica Peter Gruber sobre el Estado de Derecho de la Facultad de Derecho de Yale, para encabezar la defensa de New Haven en este juicio federal.
El exdecano de la Facultad de Derecho de Yale, Harold Koh: “Esta es nuestra ciudad y Trump no decidirá sobre nuestra libertad.”
Acompañado por la asesora jurídica municipal Allie Jacobs, Elicker dijo que la ciudad mantiene que la orden ejecutiva de “Ciudad Acogedora” es legal y resistirá el ataque del gobierno federal.
La orden ejecutiva establece que los empleados municipales, incluidos los agentes de policía, no deben averiguar sobre el estatus migratorio de nadie, ni colaborar con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), “salvo que lo exija la ley estatal o federal”, dijo Elicker. El objetivo es alentar a todas las personas, independientemente de su estatus migratorio, a denunciar delitos o acceder a otros servicios municipales.
Esta orden no impide que el gobierno federal lleve a cabo labores de control migratorio, añadió Elicker. Pero “a nosotros no nos toca hacer el trabajo del gobierno federal”.
La asesora jurídica municipal Allison Jacobs: El Ayuntamiento ganará este “litigio basado en nada”.
Una de las disposiciones de la orden ejecutiva establece lo siguiente: “Ningún agente ni empleado de la ciudad de New Haven participará en actividades destinadas a determinar el estatus migratorio de una persona, excepto si lo exije la ley estatal o federal”.
Otra parte significativa señala: “Ningún agente ni empleado de la ciudad de New Haven utilizará recursos de la agencia o departamento —incluidos, entre otros, fondos, instalaciones, propiedades, equipos o personal— para investigar, o ayudar en la investigación o aplicación de cualquier programa federal que exija el registro de personas por motivos de raza, género, orientación sexual, religión u origen nacional o étnico”.
Entre las otras personas que intervinieron,
Maggie Mitchell Salem …
Elicker afirmó el martes que New Haven está “siendo objeto de ataque porque hemos sido firmes” al criticar las políticas de la administración Trump en los temas de inmigración y cambio climático. En el último año, la administración Elicker se ha agregado, como demandante, a cinco demandas distintas contra la administración Trump. El alcalde añadió que otros municipios de Connecticut, incluidos Hartford, Hamden y New London, tienen políticas similares a la de “Ciudad Acogedora”, pero no han sido incluidos en esta demanda federal.
“No nos dejaremos intimidar, ni nos rendiremos”, dijo Elicker. “Defenderemos nuestros principios”.
Jacobs, quien asumió recientemente su puesto de principal abogada de la ciudad, calificó la demanda de la administración Trump como un “litigio basado en nada”. Señaló que varios abogados se presentaron el lunes ante el tribunal federal en nombre de la ciudad y del alcalde. La ciudad también solicitó al juez Alvin Thompson, que conceda 60 días adicionales para presentar una respuesta completa a la demanda de la administración Trump.
Uno de los abogados que recientemente compareció en nombre de New Haven y Elicker es Mattei, exfiscal federal que ayudó a lograr la segunda condena por corrupción del exgobernador John G. Rowland. Mattei también fue candidato para la nominación Demócrata a fiscal general del estado en 2018. Actualmente trabaja en Koskoff, Koskoff & Bieder, donde ha representado a algunas de las familias de las víctimas del tiroteo masivo de Sandy Hook Elementary School en su demanda por difamación contra Alex Jones. (Sus colegas Margaret Donovan y Colin Antaya también han presentado recursos en el caso en nombre de New Haven y Elicker).
… y la representante de Students for a Dream de Connecticut, Andrea Sánchez.
Mattei afirmó el martes que la orden ejecutiva de “Ciudad Acogedora” de New Haven, “cumple plenamente con la ley en sus propios términos”.
Dijo que ha aceptado asumir la defensa de New Haven de forma pro bono —es decir, sin cobrar honorarios— porque su bufete tiene “el deber” de servir a las víctimas de “extralimitaciones constitucionales”.
“Somos norteamericanos primero y abogados después”, afirmó. De ahí la obligación cívica de defender a New Haven en este caso.
Koh, exdecano de la Facultad de Derecho de Yale y exfuncionario de las administraciones de Bill Clinton y Barack Obama, dijo lo mismo. Aunque Koh no se ha presentado oficialmente como parte en el proceso judicial, afirmó que él y su clínica jurídica de la Facultad de Derecho de Yale colaborarán con Mattei y sus colegas en la defensa de New Haven.
“Lo que está haciendo el presidente es ilegal”, dijo Koh. “No tiene autoridad para castigar a nadie” por criticarlo o por no estar de acuerdo con él.
Koh, quien vive en New Haven desde 1961 y es hijo de un “exiliado político coreano” que buscó y encontró refugio en la ciudad, recordó que fue uno de los primeros habitantes de New Haven en obtener una tarjeta de identificación municipal cuando ese programa favorable a los inmigrantes se lanzó hace dos décadas. También señaló que la clínica de la Facultad de Derecho de Yale que ayuda a dirigir tiene 45 estudiantes, entre los cuales, algunos de los más brillantes del país.
“Esta es nuestra ciudad”, dijo Koh, y “Trump no decidirá sobre nuestra libertad”.