Por Bandon Cortes
Una coalición de sindicatos, iglesias y organizaciones comunitarias se manifestó frente al Ayuntamiento el martes por la noche, para anunciar que ya tiene más de 4.500 firmas respaldando una propuesta de prohibición local de los alquileres a corto plazo, como los de Airbnb, en viviendas que no estén ocupadas por el propietario del inmueble o por un residente de largo tiempo.
Su consigna: “New Haven no está en venta”.
La propuesta, sometida por los concejales Frank Douglass, Mandy Martinelli y Leland Moore, será examinada por el Comité de Legislación de la Junta Municipal este jueves a las 6 p. m. Martinelli dijo que la propuesta podría presentarse al pleno de la Junta el mes próximo.
“Los alquileres están muy altos y los salarios muy bajos”, dijo Clara Dewey, integrante de New Haven Rising y Sunrise Movement New Haven, quien señaló que los miembros de la coalición pasaron el verano tocando las puertas de los vecinos. “New Haven no está en venta”.
New Haven Rising, que organizó la rueda de prensa, está vinculada a los sindicatos de Yale afiliados a UNITE HERE, poderosa fuerza política local, que también tiene interés directo en la organización sindical de los trabajadores hoteleros.
La coalición impulsa una iniciativa más amplia, denominada “Agenda por la Asequibilidad”, que reclama más viviendas a precios aceptables, una ciudad “donde Yale pague la parte que le corresponde” en impuestos inmobiliarios y con empleos mejor remunerados. Los organizadores afirmaron que este verano había más de 1.000 alquileres a corto plazo anunciados en New Haven considerando que, en los últimos tres años, estos les han costado a los residentes hasta 29,9 millones de dólares en alquileres adicionales.
El alcalde Justin Elicker dijo a The Independent que apoya la propuesta.
“El objetivo es que más espacios actualmente destinados a alquileres a corto plazo, vuelvan al mercado como viviendas”, dijo Elicker. “Esperamos que quienes están ofreciendo alquileres a corto plazo los pongan a alquilar de la manera habitual. Es posible que la LCI (Iniciativa por una Ciudad Habitable) mayor capacidad administrativa, lo que consideraríamos incluir en la propuesta presupuestaria del próximo año”.
Miembros de la coalición señalaron que ya otros municipios de Connecticut han establecido reglas similares. Igualmente, varias de las principales ciudades de Estados Unidos. Nueva York ahora, por regla general, prohíbe alquilar una vivienda entera por períodos inferiores a 30 días, a menos que el residente permanente esté presente. Boston y Los Ángeles solo permiten alquileres a corto plazo en la residencia principal del anfitrión. Las Vegas, por su parte, prohíbe estrictamente permisos para alquileres en zonas residenciales, si el propietario no reside en el inmueble.
Miembros de la coalición: “New Haven no está en venta”.
El reglamento propuesto para New Haven prohibiría los “alquileres vacacionales”: en vivienda alquiladas por períodos de 30 días o menos, en las que nadie reside como domicilio principal. Los residentes de largo tiempo o los propietarios que viven en sus viviendas podrían seguir alquilando habitaciones mediante la modalidad de “alojamiento compartido” (home-sharing), pero necesitarían una licencia de la Iniciativa por una Ciudad Habitable (LCI) del municipio. Martinelli dijo que, en las viviendas de dos o tres familias, las otras unidades no podrían ser utilizadas como alquileres a corto plazo.
De estas reglas quedarían exonerados los hoteles, moteles y establecimientos de alojamiento con desayuno (bed and breakfasts).
Rob Baril, presidente de SEIU 119NE, denunció lo que describió como “empresas propietarias de viviendas que están en condiciones deplorables” que funcionan en New Haven y en todo el país, y que “exprimen hasta el último centavo a los trabajadores, en condiciones que a menudo son insalubres e inseguras”.
Martinelli, concejala en su primer periodo, representante del Distrito 8, que incluye el barrio de Wooster Square, dijo que su distrito se ha convertido en uno de los principales objetivos de los alquileres a corto plazo, por la fama de sus pizzerías, lo que atrae a más visitantes.
“Hasta en mi calle, que es bien pequeña, han aparecido en los últimos dos años, tres alojamientos de alquiler a corto plazo. Cada vez que esto pasa, no solo perdemos una vivienda, también perdemos a algún vecino”.
Martinelli insistió en que la ordenanza no pondría fin a la modalidad de alojamiento compartido, ni afectaría las estadías más prolongadas de enfermeros itinerantes, investigadores visitantes o estudiantes de posgrado.
Al preguntársele qué les diría a los residentes que poseen segundas viviendas y dependen de los ingresos que obtienen de los alquileres a corto plazo, Martinelli respondió: “Les recomendaría que alquilaran por largo plazo. Queremos que haya residentes permanentes en New Haven”.
Moore, concejal en su primer periodo y representante del Distrito 18, que abarca el barrio de Morris Cove, dijo que su vecindario atrae a inversionistas por su ubicación frente al mar y su proximidad al aeropuerto Tweed. “Si no hacemos algo ahora, me preocupa pensar en lo que serán nuestros barrios y nuestra ciudad dentro de 10 o 20 años”.
Douglass, concejal desde hace muchos años y representante del Distrito 2, que incluye el barrio de Dwight, dijo que su hija “hizo todo lo que debía hacer”: fue a la universidad, obtuvo una maestría y consiguió un buen empleo. Sin embargo, no podía permitirse vivir en New Haven. Se mudó a Hamden, pero allí tampoco pudo con el costo de la vivienda y ahora de vuelta a New Haven, donde comparte un apartamento con una amiga.
Wildaliz Bermúdez, directora de la Comisión Municipal de Alquileres Justos y candidata Demócrata al escaño del Distrito 97 de la Asamblea General de Connecticut, que representa el este de New Haven, dijo que su oficina recibe a diario quejas de inquilinos enfrentados a aumentos de alquiler que no pueden pagar. También se refirió su propia experiencia: cuando ella y su esposo quisieron comprar una casa en Fair Haven, al inicio de la pandemia de COVID-19, otros compradores, que eran “inversionistas que luego terminaban convirtiendo esas propiedades en alojamientos de Airbnb” superaban fácilmente sus ofertas.
Finalmente, lograron comprar una vivienda en el barrio, dijo, pero ahora están rodeados de viviendas alquiladas a corto plazo. “Eso significa que no sabemos quiénes son nuestros vecinos”.
Miguel Rosado, presidente del sindicato de bomberos de New Haven, IAFF Local 825, dijo que la ordenanza permitiría “una mayor rendición de cuentas y la creación de un registro de estos establecimientos para que puedan ser inspeccionados”. Explicó que los bomberos han encontrado edificios subdivididos en los que incluso se habían eliminado “las segundas salidas”, lo que pone en peligro tanto a los ocupantes como al personal de emergencia.
Airbnb se opone a la propuesta y ha intentado movilizar a sus clientes de New Haven para que la rechacen, argumentando que “perjudicaría a los residentes permanentes de New Haven, sin hacer nada para mejorar la escasez de viviendas en la ciudad”.
Martinelli pidió el apoyo de sus colegas a la propuesta. “Les pido su apoyo”, dijo, “para que la próxima vez que toque a la puerta de un vecino, alguien responda”.
Mientras tanto, el miércoles por la mañana, Ian Dunn, vocero de UNITE HERE Local 34, envió un comunicado de prensa en el que celebraba la rueda de prensa del martes y reiteraba el apoyo de la coalición a las nuevas regulaciones propuestas para los alquileres a corto plazo.
El comunicado incluye declaraciones del concejal Douglass, del reverendo Scott Marks, director ejecutivo de New Haven Rising, y de Leslie Blatteau, presidenta de la Federación de Maestros de New Haven (NHFT).
“Con satisfacción, la NHFT apoya las regulaciones sobre los alquileres a corto plazo, ya que su objetivo es proteger el acceso a la vivienda en nuestra ciudad”, afirma Blatteau en el comunicado. “En momentos en que deberíamos estar consiguiendo maestros para que trabajen en nuestras escuelas, vivan en nuestra ciudad y echen raíces en nuestra querida comunidad, sabemos que estos educadores trabajadores que desean tener aquí una vida, simplemente no podrán permitírselo. Eso no debe ser”.